Alberto Mora Martín del Campo
Un deficiente marco legal y una alta carga administrativa, son signo de identidad en la política errática, aplicada por los últimos gobiernos panistas en Guadalajara.
La falta de modernización de la normatividad que regula la vida interna del municipio, entorpece la vida comercial de Guadalajara, pervierte el desarrollo urbano del municipio y promueve la corrupción.
El ciudadano que quiere abrir un nuevo negocio, el ama de casa que reclama un servicio o el constructor que quiere desarrollar una obra, debe pasar de manera obligada, una aduana con gestores influyentes ante la autoridad, a fin de poder tener éxito en el desahogo de trámites municipales.
Actualmente gobierno es responsable de dos elementos extremadamente nocivos para quienes vivimos en Guadalajara. El primero, el crecimiento de la corrupción que genera la caída de la competitividad comercial de la ciudad frente a otros municipios; el segundo, la decadencia de la calidad de vida de los tapatíos y sus familias.
El problema es principalmente político y requiere de tres elementos fundamentales: Voluntad, Inteligencia y Capacidad de operación política.
La voluntad de reconstruir el soporte legal y hacendario del municipio, la inteligencia para llamar, escuchar y atender la recomendación de expertos en materia económica, jurídica y política; y por último, la capacidad de operación política, para corresponsabilizar a los actores que concurren en la toma de decisiones del gobierno.
Felicidades por el artículo necesitamos gente crítica como Alberto para que se presione al gobierno a que haga bien su trabajo. Necesitamos seguridad en este país.
Espero los siguientes artículos, y que lleguen a manos de quienes necesitan leerlos.
Asi Gobierna el PAN…….. es mejor el PRI